Preguntas frecuentes sobre aislamiento térmico compuesto
Respuestas claras sobre paneles sándwich, refractarios y certificación B2B para plantas industriales.
¿Qué diferencia hay entre un panel sándwich con lana de roca y uno con poliuretano?
La lana de roca soporta temperaturas superiores a 1000 °C sin perder propiedades aislantes, mientras que el poliuretano se degrada por encima de 200 °C. Para calderas y cuproas siderúrgicas, solo la lana de roca cumple con las exigencias de contención térmica y resistencia al fuego exigidas en certificaciones B2B.
¿Cómo se instalan los revestimientos refractarios en una cuproa existente?
Se aplican en capas mediante proyección neumática o colocación de placas premoldeadas, con juntas selladas con mortero refractario. El proceso requiere preparación superficial con chorro abrasivo y curado controlado durante 48 horas antes de la puesta en marcha.
¿Qué certificaciones B2B avalan sus paneles para salas limpias?
Nuestros paneles cuentan con certificación EN 13501-1 para reacción al fuego clase A1, y ensayos de estanqueidad según UNE-EN 12101. Además, disponemos de informes de laboratorio acreditado que verifican la conductividad térmica declarada (λ ≤ 0,035 W/m·K).
¿Cuál es el espesor mínimo recomendado para una caldera de gran porte?
Depende de la temperatura de operación y del gradiente térmico deseado. Para calderas que trabajan a 1200 °C, se recomienda un mínimo de 150 mm de panel sándwich con núcleo de lana de roca, más una capa adicional de refractario de 50 mm en la cara expuesta.
¿Ofrecen asistencia técnica para el diseño del blindaje térmico?
Sí, nuestro equipo de ingeniería realiza estudios de transferencia de calor y propone configuraciones de capas según las condiciones específicas de cada planta. El servicio incluye simulación térmica y planos de montaje, sin costo adicional para pedidos B2B superiores a 200 m².
¿Qué mantenimiento requieren los paneles después de la instalación?
Se recomienda una inspección visual anual para detectar fisuras o desprendimientos en las juntas. En ambientes con vibración constante, como calderas, se debe verificar la fijación mecánica cada seis meses. No requieren tratamientos superficiales periódicos.